Un mando universal pensado para usuarios mayores debe reunir varios requisitos:
- Botones grandes y espaciados: facilitan el uso con dedos menos precisos y reducen pulsaciones accidentales
- Pantalla ausente o muy simple: evita menús complejos y navegación confusa
- Número limitado de funciones: solo los botones esenciales (volumen, canales, encendido, apagado)
- Programación sencilla: típicamente mediante códigos de marca o botones automáticos
- Peso ligero y ergonómico: cómodo de sostener durante largos períodos
- Contraste visual alto: textos y símbolos claramente visibles
Estas características reducen la curva de aprendizaje y minimizan la frustración.